a saciar tu apetito con el pan de mis letras,
a combatir el silencio de tu soledad,
a sorber la sangre de tu herida etílica,
a morder la manzana de tu pecado muerto de pena,
a sellar tu boca con mi sed,
a rescatar tu sombra de las aceras del olvido,
a prender luces para iluminar pensares,
a amueblar de pájaros las cabezas que nos hacen,
a acariciar violines hasta que los acordes te acaricien los pies del alma,
a llorar la alegría, contigo,
a reírle la gracia al llanto,
a silenciar el latido amargo de un corazón descompasado,
a darle cuerda a tu reloj, enfermo de tiempo terminal,
a asir tu mano para acercar lo lejos y acariciarnos el horizonte,
a otear un cielo preñado de melancolía en el abismo de tus ojos,
a desconocer el miedo,
a conocer tu ausencia escrita,
a conjugar junto a ti, un ser y un estar pareciendo,
a enterrar las piedras de tu camino, HOY VENGO.
(Poema inspirado en la obra de Carlos Murciano, “hoy has venido”. Porque sin los grandes, no veríamos la luz de las palabras los que estamos por nacer)
Mario…que bien que hayas venido. Ya ves, también yo vengo
Genial, como siempre.
Hoy has venido a hacerme compañía, y por ello esta mañana de domingo ya forma parte de los gratos recuerdos, para siempre. Una cosa te digo, tienes una ardua tarea, en mi camino hay muchas piedras.
Un poema muy bello. Gracias.
Bienvenido sea el maná de tus letras,
Bienacompañada la soledad, el silencio y el llanto.
Bienenterradas las piedras.
Bien hecho, Mario.
Me ha encantado, Mario. Tiene tu sello…tu estilo tan propio…
Besos.
Marián
Desde luego… es imposible no admirar tus letras en versos. Es su ordenación la que cobra vida y fuerza.
Tal vez, sin duda… necesite releerte, Mario…
Hola Mario,
no albergaba dudas, cuando venía de camino aquí, que en tus letras encontraría los colores de la belleza.
Pero ello no ha evitado que me sienta sorprendido al leerte. Sorprendido porque todo lo que me hace sentir me sorprende, como sorprende al niño ver el cielo en un charco al acabar la lluvia.
Me ha gustado llenar mi alegría con tus letras.
Un abrazo, y espero que sigas versificando siempre que te apetezca, que yo aquí vendré a leerte.
Hoy vengo a leerte. Palabra por palabra. Eres magnífico (siempre tengo que decírtelo porque me nace del corazón de mi corazón).
Te quiero, Mario.
Y seguiré tus huellas ya sea que te vayas a Blogspot o a WordPress.
Besos viajeros para ti.
Hoy vengo yo…a dejarte un beso y a desearte que el 2012 sea un año estupendo para ti y los tuyos.